Fría, melancólica,
apaciguadora
Susurrando la risa
de tus ojos
Trayendo en si, la
ternura de tus labios
La brisa llega
violenta contra mi pecho
Me envuelve rápido
y sin compasión
Arrancándome las
palabras
Llevándose mis
deseos
¡Qué brisa tan
apasionada!
Que son sus dedos
largos recorre mi rostro
¡Qué brisa tan malévola!
Que viene lenta erizando
cabellos
Cantando tu nombre,
cantando tu vida.