domingo, 17 de marzo de 2013

Anti-común


Una espina sobresale de mi cuello
Y duele, mientras se oculta silenciosa;
Una línea negra sobresale bajo mis ojos
Y cansa, mientras se expande ruidosa.

Mis manos oscuras tienen menos de tu piel
Mis dedos se cierran, ya no quieren empujarte,
Mi pared ya no te espera
La habitación se hace pequeña

Hablé tantas veces de tus ojos
Nunca pude describirlos,
Moneditas de oro, solcitos pequeños
Increíbles esferas de fuego intenso.

El final siempre se aleja,
Cuando está cerca, me lo arrebatan
Cuando corro, me lo ocultan
Cuando lo pido, no existe.

Oh caballero ironía, ternura de huesos
Nos tocaremos las mejillas
En un próximo contacto de masas
Por ahora, el muro sigue intacto.