sábado, 20 de abril de 2013

Comienzo

   Lagos cristalinos que reflejan las estrellas, se expanden y se contraen progresivamente, profundos a lo verde,  que acaban en grandes trozos de tierra fuera de ellos, morada por los sueños de media noche, azul por las confusiones que le atormentan, negra por las agonías que le persiguen; los observo, ¡oh pequeños luchadores sin gloria!, déjenme borrarles un poco las manchas impregnadas, déjenme tenerlos cerca para leer su ardua poesía.

  Se propagan sus pozos infinitos cuando las constelaciones se evidencian, emanan destellos que recorren todo el cielo, la gente pide deseos, yo sólo me quedó allí para recibir un chispazo que me encandile, y caer de espaldas más abajo del suelo. Déjame decirte que me deleita cuando aquellas lucecitas se encienden, más si contribuí con mi humilde energía hecha en casa.