viernes, 14 de diciembre de 2012

Allí



 Fue allí donde me cantaste las primeras canciones
Cuando las cuerdas vibraban y tus cabellos volaban
Mi voz temerosa caminaba despacio
Mi risa abundaba nerviosa entre cada estrofa
Cuando allí, me interpretadas tus primeras melodías.

Allí, bajo ese foco amarillo
Fueron tuyos mis besos y míos tus abrazos
Escribiendo historias, imaginando otras
Soñando, creyendo, amando
Jugando a ser felices, infames inmorales.

Fue allí, en ese asiento ajado
Donde besaste mis manos y dijiste que me querías
Allí, donde planeamos amarnos sin límites
Donde corrimos bajo la lluvia fría

Hoy, allí, corrían lazos rubios entre tus brazos
Tragándote mis besos pasados
Dejando permanecer otros ajenos en tus labios
Susurrándole a alguien más tus paranoias
Enseñándole como se juega a ser felices

Mis huellas en aquella arena se borran
Mi perfume se va lejos, se pierde
Tú lo espantas, tú me apartas.

¿Recuerdas quién te enseñó a girar?
¿Cuando tenías vergüenza de volar?
No lo olvides, fue allí, en ese lugar.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Resorte danzarín de océanos verdes


Mente fascinante, exquisita, diferente, única, permanece dejando un espacio a mi nombre, que quede en algún rincón mi cariño, determina un lugar irrevocable  a mi existencia; porque a mi me quedarán guardadas aquellas escaleras que subíamos y bajábamos, aquellos abrazos interminables de pasillos y entradas, cuando intentaba detener tu respiración; aquella mirada tan grande que llena hasta el vacío más profundo, siempre penetrante, malévola, insinuante, perdida, pensante, hermosa.  

Recuerdo mañas, que caían a ese entrecejo tan rápidamente, modestias que abundaban muchas veces en aquella lengua, cansancio que escuché, que vi, que sentí, que compartí, hambre, sonrisas y objetos hacia el cielo que se entremezclaban con las nubes. Recuerdo espaldas apretadas. 

Detesto tus listas, tus papelillos en un frasco, tus vagas esperanzas y tu suspiros apresurados, pero tu tozudez es tu abundancia, tu esencia, tu perfeccionismo para realizar alguna cosa, eso que te hace ser tan tú, un ser extraordinariamente alucinante. 

Es lamentable, teniéndote desde hace tanto, verte hace tan poco, pero es gratificante tanta sonrisa que haz logrado en mi rostro. Me salió verso sin esfuerzo, al recordarte.