Caras de total idiotez, con
un mínimo de compasión, ojos llenos de desinterés y gritos ocultos ansiosos por
salir; me enfurece, se me complementa, y caigo, y caigo, y caigo en miles de
granos de café.
& me hace falta dormir
más horas para no despertar.
& me hace falta llenar el
espacio entre alfombra y cama para no caer.
& me hace falta droga en
el hueso cuando no aguanto más.
& me hacen falta segundos
para no gruñir.
& me hace falta almohada
seca para no resfriarme.
& me hace falta menos
silencio
& me hace falta, cuando
la garganta se apreta.
& me haces falta, cuando
me falta tanto.
Caminé en tanto frío, sin
notar nada más que una luz verde y otra roja, buscando cualquier cosa que me
ayude a sacarme las nubes de la cara, sin rumbo, simplemente derecho. No hay
nada, ni nadie, sólo un par “where is my mind” y “tinta de tus lagrimas”, tal
vez para seguir tropezando por no mirar el piso, tal vez para seguir jugando a
quitarle mi cabello al viento, tal vez para seguir pensándote, tal vez para
necesitar, tal vez para encontrar, tal vez para no llamar la atención, tal vez
para ignorar que necesitaba algo/alguien que me imitara los pies.
Pero ahora, no queda más que un
cuaderno, que me burla, y me llama. No le da ni vergüenza hacerme sufrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario