Siempre logras llenar los espacios vacíos que abundan
tantas veces, con sólo tus ojos, con tan solo tu sonrisa, con tu simple
presencia. Quitas con tu piel la sal de mi rostro, desenredando nudos que con
mi fuerza no lograba desatar, prendiendo luces que habían dejado de brillar,
desordenando una vez más mis rizos, los cuales esperaban ansiosos ser
alterados.
“¡Mírame!... estamos solos, ¡sólo tú y yo!, ¡Gira!…
¡Gira! No hay nadie más”. Girar para flotar un rato, correr, correr, correr y
gritar, con tus manos ya nada importa más, con tus labios ya nada existe más,
contigo no soy más… que sólo yo.
Y hay nubes que nos tapan las estrellas, humo que nos
nublan los ojos, frío que nos roba piel, sillones que nos empujan al piso,
gente que nos quitan miradas, sonidos que se llevan nuestros besos, sin
embargo, no existe algo que me despoje tanto latido, tanto sentimiento, tanto
de tanto que tú me regalas.
(14/06/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario