miércoles, 13 de noviembre de 2013

Exceso de perdición

  Nuestra consciencia volaba por las nubes, expandida, perdida, lenta y enredada, mientras que nuestra sangre fluía rápido, estrecha y ardiente sobre la tierra; pasaban los minutos, y las contradicciones abundaban, nos odiábamos con insultos y nos queríamos con abrazos sobre pasados, esos que nos robaban el equilibrio y nos brindaban cerámicas heladas. Ya no nos veíamos, esas copas hermanas nos cegaban, nos lanzaban y en silencio nos manipulaban; yo, perdida, con el alma de intenciones, me dejaba llevar por ellas; tú, descocado, aceptabas sus anuencias, aquellas malvadas y diversas ofertas instantáneas que nos hacían perder la razón, sin embargo, nos quitaban distancia entregándonos un pequeño espacio de alientos, de suspiros tibios compartidos. Tus manos sujetaban mi espalda para no caerme de ese espacio absurdo, pequeño, apretado y ardoroso, sentía que no te soltaría nunca y apretaría cada vez más fuerte tu pecho, y ya no odiándolo, sino queriendo y deseándolo con delicadeza mientras el mundo me daba vueltas, y tu rostro no era nítido, pero siempre supe que eras tú, por fin tú, tomando mi cuerpo, ya liviano de tanto que me han quitado, porque cuando se juega en exceso el cuerpo queda cada vez más desierto, pura soledad e inmundicia, sin moral, que estaba ya incluso oculta bajo un sofá, mientras la amistad se nos iba por los poros y nos jurábamos "por siempres" confidenciales, lealtad absoluta, placer garantizado.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Vacío

Un caminante breve buscó cada vertebra de mi columna, dibujándole pequeños círculos con los dedos, de arriba a abajo, de lado a lado, de principio a fin; quería descubrir mi multitud de manchas y mis deformaciones bajo piel, mientras yo solo impregnaba el rojo de mis labios en el azul de sus géneros. Mis pestañas absurdas se unían con fuerza y el rimen nadaba entre mis pupilas, mis caderas daban pequeños saltos cuando el leve calor se apoderaba de ellas, sin embargo, por mi pecho fluía el hielo de incoherencias, atravesándome, despojándome hasta las pulsaciones, y dejarme vacía, más de lo que ya creía estar.

Mi cuerpo se llena de mugre, espalda sudorosa, cuello pegajoso, pezones ásperos, manos asquerosas impregnadas de gérmenes; me revuelco en mares impetuosos, y las olas sobrepasan mi estatura,  me ahogo en aquellas aguas sucias  y siento el sabor, que se impregna en mi paladar, ese sabor amargo que incendia mis venas y enloquece mi lengua, ese sabor intenso que me envuelve entre muslos que me chocan y me sacan la piel. Caigo, como siempre apretando espaldas y aferrándome a ellas con mis brazos rodeándolas por detrás, para creer que tengo algo, para suponer que mi torso no está desierto, que no existen huecos dentro de mi, que mi nadar está íntegro de sentido.
       

miércoles, 15 de mayo de 2013

Derivada de tú = yo


¿No lo entiendes?, sólo tú, ¿lo comprendes?, tú, a pesar de la indiferencia.

¿Lo ves? como espero tus moneditas de miel, cerca, más cerca, bajo nubes oscuras que oculten mejillas ruborizadas.

Permíteme una vez más apoyarme a tu espalda, pero ahora sin caer, pero ahora sin miedo, pero ahora sin reglas, pero ahora sin ojos vendados. Los hechos son amores, los discursos mierdas de alcantarillado, y  aunque a mi me queden sólo mierdas, busco la forma por hacer amores bajo tus brazos; pero tú no lo comprendes, tú no lo ves, tú estás ahí, mirando las piedras, mientras yo bailo bajo estrellas parpadeantes que se apagan cuando deseas marcharte.

No quiero límites, ni por la derecha, ni por la izquierda, no quiero senos ni cosenos, no quiero ángulos tetas ni alfas, sólo quiero a ti en función de mi, llenando mi muro con tus mensajes.

sábado, 20 de abril de 2013

Comienzo

   Lagos cristalinos que reflejan las estrellas, se expanden y se contraen progresivamente, profundos a lo verde,  que acaban en grandes trozos de tierra fuera de ellos, morada por los sueños de media noche, azul por las confusiones que le atormentan, negra por las agonías que le persiguen; los observo, ¡oh pequeños luchadores sin gloria!, déjenme borrarles un poco las manchas impregnadas, déjenme tenerlos cerca para leer su ardua poesía.

  Se propagan sus pozos infinitos cuando las constelaciones se evidencian, emanan destellos que recorren todo el cielo, la gente pide deseos, yo sólo me quedó allí para recibir un chispazo que me encandile, y caer de espaldas más abajo del suelo. Déjame decirte que me deleita cuando aquellas lucecitas se encienden, más si contribuí con mi humilde energía hecha en casa. 

domingo, 17 de marzo de 2013

Anti-común


Una espina sobresale de mi cuello
Y duele, mientras se oculta silenciosa;
Una línea negra sobresale bajo mis ojos
Y cansa, mientras se expande ruidosa.

Mis manos oscuras tienen menos de tu piel
Mis dedos se cierran, ya no quieren empujarte,
Mi pared ya no te espera
La habitación se hace pequeña

Hablé tantas veces de tus ojos
Nunca pude describirlos,
Moneditas de oro, solcitos pequeños
Increíbles esferas de fuego intenso.

El final siempre se aleja,
Cuando está cerca, me lo arrebatan
Cuando corro, me lo ocultan
Cuando lo pido, no existe.

Oh caballero ironía, ternura de huesos
Nos tocaremos las mejillas
En un próximo contacto de masas
Por ahora, el muro sigue intacto.

jueves, 24 de enero de 2013

Aires ajenos


 La brisa pega suave contra mi espalda
Fría, melancólica, apaciguadora
Susurrando la risa de tus ojos
Trayendo en si, la ternura de tus labios

La brisa llega violenta contra mi pecho
Me envuelve rápido y sin compasión
Arrancándome las palabras
Llevándose mis deseos

¡Qué brisa tan apasionada!
Que son sus dedos largos recorre mi rostro

¡Qué brisa tan malévola!
Que viene lenta erizando cabellos
Cantando tu nombre, cantando tu vida.