martes, 4 de septiembre de 2012

Delirio nº1

Señor de los espirales y ojos que someten
¡Malévolo!, fuente de tentación,
dedos con intención de hacer caer,
con mi espalda erizada de tanto hielo que se suicida.
Esa respiración que se levanta y juega con tanta piel,
¡Oh, señor...! si tan solo supiera en qué estás pensando,
tal vez en números, tal vez en sueños, tal vez en mí.
¡Malévolo!, que con su perfume recorre mis ojos;
y permanece, su corazón en mi cabeza,
retumbando, llamando, desconcentrando,
de un loca clase de historia,
que habla de tanto número que tengo en el cuerpo,
tanta biología dando vuelta.

                                                                         

(05/06/2012)

No hay comentarios: