sábado, 15 de septiembre de 2012

Delirio nº2

Le vi de lejos,
rápidamente la sangre subió a mi cabeza
y sus ojos no se despegaron jamás
intensos y serenos.

Más tarde,
luego de paredes rayadas y canciones inventadas
de tres corazones rotos
aparecen nuevamente, en otro lugar
intensos y serenos.

Había que gritarse…
para poder escucharse.
Al oído, para entenderse.
Un par de bailes odiados, irónicos
y por supuesto
sus intensos y serenos.

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