martes, 30 de octubre de 2012

Delirio nº5

Brazos que se cruzan cada vez que se encuentran
Corren las piernas, corren los ojos
En tanto griterío que se yuxtapone
Siempre hay comida, nunca hay silencio.

Vidrio, parece una metáfora
Que nos separa y no nos deja oírnos.
Tirarle el aliento para hablarnos
Poner las manos para sentirnos cerca

Y correr a tu espalda por tus mañas
De querer golpearme, de querer dejarme,
Cruzar la calle para alcanzarte.
Que el camino eterno, se vuelva corto
Que las horas, se vuelvan segundos
Que llegar a la noche pase tan rápido
Que hablar tanto, sea tan poco.

Y puedo ver lo que no ven,
Siendo tan evidente, tan claro.
Tanto que busco la máscara perfecta
Para dejar una rosa en esos ojos ciegos.
En ti, por ti, para ti.

Porque no había visto ojos más profundos
Que fuesen tan parlanchines.
No había visto cara más concentrada
en ese arte que llega al cielo, tu arte.
No había escuchado palabras más horrendas
Como cuando tanta modestia se apoderó de ti,
Algo que sin duda tú no eras.

Ese que te crees, no es
Ese que piensas los demás ven,
No existe, no para mí.
Tu capa más externa
No alcanza ni el diez por ciento
De lo que vale esa sonrisa
No estéticamente, no superficialmente.

Creo que ya lo sabes,
qué te sumaría, qué me quitaría.
Espero verte llegar a mi carpa
Con una rosa roja,
No de venganza
No de listas malditas
Sino en símbolo de diferencias detestadas.


jueves, 25 de octubre de 2012

En esperar está el dilema


Dormía en la clase para olvidar tus palabras, sin embargo, bastaron cinco minutos y sonó tu melodía, sabía que estabas allí, lejos, con esas infaltables mañas en los brazos, rabias en los ojos y pasión y alma en tus muslos; más que verlo, lo sabía. 

Me escondí es tu espalda, buscando siempre, lo que no quiero.
Mis intenciones nunca fueron buenas, no sé si podrían llegar a serlo.
Volé, con mis piernas alrededor de tus brazos. Me desvanecí, con tus manos de araña.Caí, con tus frases que parecían ir hacia mí y sólo a mí; nunca te había detestado tanto.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Delirio nº 4


No sé qué pasa por esa mente caótica
Que todos ven como desquiciada, extraña
Con tus juegos, que para ti no lo son
con tu sonrisa en el rostro
que tiene siempre un gesto distinto para mi.

Tus brazos me aprietan fuerte,
Como si no quisiesen salirse de mi cintura
Quédate, pero suéltame
No me pidas acercarme
Que siga siendo sorpresa tu aparición
Apriétame más fuerte, contra tu pecho.

Di mi nombre otra vez
grítalo fuerte, pero no me llames,
Que sea hermoso, que sea claro.
Que tus ojos sigan cerca
Llenando hasta el último rincón de pasillos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Ciprés: árbol de zonas cálidas.


De aquel árbol salían ramas que me enredaban a él,
me mantenían, me lanzaban, me volvían a tomar,
yo volaba, entre hojas delicadamente desordenadas,
perdía allí, indudablemente la noción del tiempo.


Luego de una época, llegando casi a primavera
 fueron brutalmente cortadas,
no hubieron flores, no hubieron hojas verdes.
El árbol se secó como lágrimas después de la lluvia,
tu cuerpo dejó para siempre de crecer.

domingo, 7 de octubre de 2012

Delirio nº3


Gruñidos de dolor y desesperanza
Con tus huesos débiles
Y pasión en los brazos
Casi no hay palabras,
Sino saltos que llegan al cielo,
Sonidos que recorren tus dedos,
Cemento que choca fuerte,
Y ojos que buscan perfección,
Aunque más que eso, compromiso.

Tu cabeza gacha y mirada arriba,
Sonríes, y parece real.

En medio del silencio
Que poco se evidencia con tanto ruido
Caes, de pronto, a mis hombros;
Sólo te veo a lo lejos, en un reflejo.

Con lagunas negras en los ojos
Apareces bajo un cielo gris,
Que nos deja su agua en los zapatos,
En un solo brazo,
Pero nunca en nuestros rostros,
Que casi no miran a donde van.

Tempus Fugit,
Muy, muy veloz
Que se nos escapa por entre los dedos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Con tinta en los dedos


   He tenido que pensar en tanto América latina, límites matemáticos, condensadores en paralelo, fermentación butírica, cataratas del Iguazú, más y menos infinito, ley de ohm, ciclo de krebs,y un montón de términos que nunca me aprendí, sino hasta cinco minutos antes o después de cuando debía, y es que se puede aprender tanto en cinco minutos, como el amor cristiano versus la razón, quién es Barbara Górdon y hasta cómo se busca el límite en una raíz, y si, no saben de qué hablo, pero con suerte lo sé yo, investigue, no lo haga, no es necesario. (Me recordé en tercero medio leyendo un monólogo interior ¡por qué soy tan bipolar! Y risas inmediatas de todos los presentes, más que por las palabras, por el tono, la intensidad, la emoción de cómo se decía), no seguiré con el paréntesis, me recordé diciendo ¡mi vida es una mierda!, ¡mi vida es hermosa!, algún día concluiré en algo, no ahora. 

   Si antes el palacio de las normas y moralidades falsas, no tenía sentido, ahora tiene un poco, recorriendo pasillos que había olvidado, chocando manos por doquier, unas que juegan, otras que ansían llegar a mi pelo, y  otras que se tocan sin conocerse. Cuando permanezco encerrada en el corral con los animalitos que se muestran más los dientes que las colas, no sé si reírme de sus gruñidos ahora recurrentes, o mostrar también mis colmillos, pero no tengo raza, no soy de ninguna especie, sólo a veces creo tener, pero nada definido. Me quitaría edad, o mejor sumaría edad a otros, para sentirme más acorde, ya no sería sólo en encuentros repentinos al “aire libre”, serían parte de mi corral, y podría bailar más, hasta reír más, y eso que soy buena para reírme. Sin embargo, me queda buscarle la gracia a los gritos por la pelotita que casi no rebota, en juego de tablas y fierros que se mueven, esos gritos por muñecos, estáticos, que los desesperan, que hasta a mi me han hecho gritar, cuando he decidido caer en la tentación, de saber cómo es esperar tu turno que nunca estará definido, de  qué se siente imaginar un partido de fútbol real. 

   Los cuadernos me desesperan, me gustaba que fueran bonitos, hoy parecen mapamundi, no es que éste sea feo, sino que todo está muy disperso. Materias por aquí y por allá, dos lineas, hoja en blanco, hoja rallado, quince lineas, materia, poemas, pensamientos y más poemas, tú, él, yo, y tú, El río amazonas tiene una longitud  de 6500 kilometros y un ancho de recuerdo tu sonrisa más que cualquier otra cosa, es hermosa y única, no puedo compararla, siempre me recorría con su leve aliento a ternura, mi felicidad estaba dibujada allí, una perfecta composición pasa por brasil, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela, su longitud se compara con la distancia desde Nueva York hasta Roma. Un verdadero caos, más fotocopias que cuaderno, más sentimientos que información ridículamente “enseñada”.


   Tu sonrisa me gusta, aunque ahora sólo esté descrita en mi cuaderno de historia, inglés, filosofía, física, y ya saben cuáles son las otras materias, le da poesía a mis matemáticas, le da sentido a biología que siempre está en blanco. Dando vuelta la hoja, debo escribir las nuevas materias.