domingo, 7 de octubre de 2012

Delirio nº3


Gruñidos de dolor y desesperanza
Con tus huesos débiles
Y pasión en los brazos
Casi no hay palabras,
Sino saltos que llegan al cielo,
Sonidos que recorren tus dedos,
Cemento que choca fuerte,
Y ojos que buscan perfección,
Aunque más que eso, compromiso.

Tu cabeza gacha y mirada arriba,
Sonríes, y parece real.

En medio del silencio
Que poco se evidencia con tanto ruido
Caes, de pronto, a mis hombros;
Sólo te veo a lo lejos, en un reflejo.

Con lagunas negras en los ojos
Apareces bajo un cielo gris,
Que nos deja su agua en los zapatos,
En un solo brazo,
Pero nunca en nuestros rostros,
Que casi no miran a donde van.

Tempus Fugit,
Muy, muy veloz
Que se nos escapa por entre los dedos.

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