miércoles, 24 de octubre de 2012

Delirio nº 4


No sé qué pasa por esa mente caótica
Que todos ven como desquiciada, extraña
Con tus juegos, que para ti no lo son
con tu sonrisa en el rostro
que tiene siempre un gesto distinto para mi.

Tus brazos me aprietan fuerte,
Como si no quisiesen salirse de mi cintura
Quédate, pero suéltame
No me pidas acercarme
Que siga siendo sorpresa tu aparición
Apriétame más fuerte, contra tu pecho.

Di mi nombre otra vez
grítalo fuerte, pero no me llames,
Que sea hermoso, que sea claro.
Que tus ojos sigan cerca
Llenando hasta el último rincón de pasillos.

No hay comentarios: