Danzaban bajo un foco
que les alumbraba suavemente, haciendo una perfecta escena de sombras y luces
que jamás dejaron verlo todo, sin embargo, los hacía parecer casi como uno
solo, siendo dos amantes dejándose llevar por los movimientos que sus instintos
les permitían hacer, una hermosa danza conectada, entre el hombre de los largos
bigotes y la mujer de las piernas delgadas. Las sábanas nunca habían quedado
tan desordenadas.

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