viernes, 14 de diciembre de 2012

Allí



 Fue allí donde me cantaste las primeras canciones
Cuando las cuerdas vibraban y tus cabellos volaban
Mi voz temerosa caminaba despacio
Mi risa abundaba nerviosa entre cada estrofa
Cuando allí, me interpretadas tus primeras melodías.

Allí, bajo ese foco amarillo
Fueron tuyos mis besos y míos tus abrazos
Escribiendo historias, imaginando otras
Soñando, creyendo, amando
Jugando a ser felices, infames inmorales.

Fue allí, en ese asiento ajado
Donde besaste mis manos y dijiste que me querías
Allí, donde planeamos amarnos sin límites
Donde corrimos bajo la lluvia fría

Hoy, allí, corrían lazos rubios entre tus brazos
Tragándote mis besos pasados
Dejando permanecer otros ajenos en tus labios
Susurrándole a alguien más tus paranoias
Enseñándole como se juega a ser felices

Mis huellas en aquella arena se borran
Mi perfume se va lejos, se pierde
Tú lo espantas, tú me apartas.

¿Recuerdas quién te enseñó a girar?
¿Cuando tenías vergüenza de volar?
No lo olvides, fue allí, en ese lugar.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Resorte danzarín de océanos verdes


Mente fascinante, exquisita, diferente, única, permanece dejando un espacio a mi nombre, que quede en algún rincón mi cariño, determina un lugar irrevocable  a mi existencia; porque a mi me quedarán guardadas aquellas escaleras que subíamos y bajábamos, aquellos abrazos interminables de pasillos y entradas, cuando intentaba detener tu respiración; aquella mirada tan grande que llena hasta el vacío más profundo, siempre penetrante, malévola, insinuante, perdida, pensante, hermosa.  

Recuerdo mañas, que caían a ese entrecejo tan rápidamente, modestias que abundaban muchas veces en aquella lengua, cansancio que escuché, que vi, que sentí, que compartí, hambre, sonrisas y objetos hacia el cielo que se entremezclaban con las nubes. Recuerdo espaldas apretadas. 

Detesto tus listas, tus papelillos en un frasco, tus vagas esperanzas y tu suspiros apresurados, pero tu tozudez es tu abundancia, tu esencia, tu perfeccionismo para realizar alguna cosa, eso que te hace ser tan tú, un ser extraordinariamente alucinante. 

Es lamentable, teniéndote desde hace tanto, verte hace tan poco, pero es gratificante tanta sonrisa que haz logrado en mi rostro. Me salió verso sin esfuerzo, al recordarte.



martes, 30 de octubre de 2012

Delirio nº5

Brazos que se cruzan cada vez que se encuentran
Corren las piernas, corren los ojos
En tanto griterío que se yuxtapone
Siempre hay comida, nunca hay silencio.

Vidrio, parece una metáfora
Que nos separa y no nos deja oírnos.
Tirarle el aliento para hablarnos
Poner las manos para sentirnos cerca

Y correr a tu espalda por tus mañas
De querer golpearme, de querer dejarme,
Cruzar la calle para alcanzarte.
Que el camino eterno, se vuelva corto
Que las horas, se vuelvan segundos
Que llegar a la noche pase tan rápido
Que hablar tanto, sea tan poco.

Y puedo ver lo que no ven,
Siendo tan evidente, tan claro.
Tanto que busco la máscara perfecta
Para dejar una rosa en esos ojos ciegos.
En ti, por ti, para ti.

Porque no había visto ojos más profundos
Que fuesen tan parlanchines.
No había visto cara más concentrada
en ese arte que llega al cielo, tu arte.
No había escuchado palabras más horrendas
Como cuando tanta modestia se apoderó de ti,
Algo que sin duda tú no eras.

Ese que te crees, no es
Ese que piensas los demás ven,
No existe, no para mí.
Tu capa más externa
No alcanza ni el diez por ciento
De lo que vale esa sonrisa
No estéticamente, no superficialmente.

Creo que ya lo sabes,
qué te sumaría, qué me quitaría.
Espero verte llegar a mi carpa
Con una rosa roja,
No de venganza
No de listas malditas
Sino en símbolo de diferencias detestadas.


jueves, 25 de octubre de 2012

En esperar está el dilema


Dormía en la clase para olvidar tus palabras, sin embargo, bastaron cinco minutos y sonó tu melodía, sabía que estabas allí, lejos, con esas infaltables mañas en los brazos, rabias en los ojos y pasión y alma en tus muslos; más que verlo, lo sabía. 

Me escondí es tu espalda, buscando siempre, lo que no quiero.
Mis intenciones nunca fueron buenas, no sé si podrían llegar a serlo.
Volé, con mis piernas alrededor de tus brazos. Me desvanecí, con tus manos de araña.Caí, con tus frases que parecían ir hacia mí y sólo a mí; nunca te había detestado tanto.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Delirio nº 4


No sé qué pasa por esa mente caótica
Que todos ven como desquiciada, extraña
Con tus juegos, que para ti no lo son
con tu sonrisa en el rostro
que tiene siempre un gesto distinto para mi.

Tus brazos me aprietan fuerte,
Como si no quisiesen salirse de mi cintura
Quédate, pero suéltame
No me pidas acercarme
Que siga siendo sorpresa tu aparición
Apriétame más fuerte, contra tu pecho.

Di mi nombre otra vez
grítalo fuerte, pero no me llames,
Que sea hermoso, que sea claro.
Que tus ojos sigan cerca
Llenando hasta el último rincón de pasillos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Ciprés: árbol de zonas cálidas.


De aquel árbol salían ramas que me enredaban a él,
me mantenían, me lanzaban, me volvían a tomar,
yo volaba, entre hojas delicadamente desordenadas,
perdía allí, indudablemente la noción del tiempo.


Luego de una época, llegando casi a primavera
 fueron brutalmente cortadas,
no hubieron flores, no hubieron hojas verdes.
El árbol se secó como lágrimas después de la lluvia,
tu cuerpo dejó para siempre de crecer.

domingo, 7 de octubre de 2012

Delirio nº3


Gruñidos de dolor y desesperanza
Con tus huesos débiles
Y pasión en los brazos
Casi no hay palabras,
Sino saltos que llegan al cielo,
Sonidos que recorren tus dedos,
Cemento que choca fuerte,
Y ojos que buscan perfección,
Aunque más que eso, compromiso.

Tu cabeza gacha y mirada arriba,
Sonríes, y parece real.

En medio del silencio
Que poco se evidencia con tanto ruido
Caes, de pronto, a mis hombros;
Sólo te veo a lo lejos, en un reflejo.

Con lagunas negras en los ojos
Apareces bajo un cielo gris,
Que nos deja su agua en los zapatos,
En un solo brazo,
Pero nunca en nuestros rostros,
Que casi no miran a donde van.

Tempus Fugit,
Muy, muy veloz
Que se nos escapa por entre los dedos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Con tinta en los dedos


   He tenido que pensar en tanto América latina, límites matemáticos, condensadores en paralelo, fermentación butírica, cataratas del Iguazú, más y menos infinito, ley de ohm, ciclo de krebs,y un montón de términos que nunca me aprendí, sino hasta cinco minutos antes o después de cuando debía, y es que se puede aprender tanto en cinco minutos, como el amor cristiano versus la razón, quién es Barbara Górdon y hasta cómo se busca el límite en una raíz, y si, no saben de qué hablo, pero con suerte lo sé yo, investigue, no lo haga, no es necesario. (Me recordé en tercero medio leyendo un monólogo interior ¡por qué soy tan bipolar! Y risas inmediatas de todos los presentes, más que por las palabras, por el tono, la intensidad, la emoción de cómo se decía), no seguiré con el paréntesis, me recordé diciendo ¡mi vida es una mierda!, ¡mi vida es hermosa!, algún día concluiré en algo, no ahora. 

   Si antes el palacio de las normas y moralidades falsas, no tenía sentido, ahora tiene un poco, recorriendo pasillos que había olvidado, chocando manos por doquier, unas que juegan, otras que ansían llegar a mi pelo, y  otras que se tocan sin conocerse. Cuando permanezco encerrada en el corral con los animalitos que se muestran más los dientes que las colas, no sé si reírme de sus gruñidos ahora recurrentes, o mostrar también mis colmillos, pero no tengo raza, no soy de ninguna especie, sólo a veces creo tener, pero nada definido. Me quitaría edad, o mejor sumaría edad a otros, para sentirme más acorde, ya no sería sólo en encuentros repentinos al “aire libre”, serían parte de mi corral, y podría bailar más, hasta reír más, y eso que soy buena para reírme. Sin embargo, me queda buscarle la gracia a los gritos por la pelotita que casi no rebota, en juego de tablas y fierros que se mueven, esos gritos por muñecos, estáticos, que los desesperan, que hasta a mi me han hecho gritar, cuando he decidido caer en la tentación, de saber cómo es esperar tu turno que nunca estará definido, de  qué se siente imaginar un partido de fútbol real. 

   Los cuadernos me desesperan, me gustaba que fueran bonitos, hoy parecen mapamundi, no es que éste sea feo, sino que todo está muy disperso. Materias por aquí y por allá, dos lineas, hoja en blanco, hoja rallado, quince lineas, materia, poemas, pensamientos y más poemas, tú, él, yo, y tú, El río amazonas tiene una longitud  de 6500 kilometros y un ancho de recuerdo tu sonrisa más que cualquier otra cosa, es hermosa y única, no puedo compararla, siempre me recorría con su leve aliento a ternura, mi felicidad estaba dibujada allí, una perfecta composición pasa por brasil, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela, su longitud se compara con la distancia desde Nueva York hasta Roma. Un verdadero caos, más fotocopias que cuaderno, más sentimientos que información ridículamente “enseñada”.


   Tu sonrisa me gusta, aunque ahora sólo esté descrita en mi cuaderno de historia, inglés, filosofía, física, y ya saben cuáles son las otras materias, le da poesía a mis matemáticas, le da sentido a biología que siempre está en blanco. Dando vuelta la hoja, debo escribir las nuevas materias.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Re-ordenando

Dedos blancos, conocidos que nunca se hablaron y desconocidos que parecieran quererse, he dejado besos marcados en mejillas que nunca había tocado, he dejado mis huellas digitales en frentes que no sabía que existían, he dejado sonrisas y he creado otras en labios ignorados anteriormente, y  mi mente por fin deja de pensar en quien no se merece debe.

  Escaleras recorridas sin ningún fin, hablar, hablar y hablar, cuando no se podía. Más tarde, con los ojos en busca de un vehículo, que sin embargo no veían nada más que imágenes anteriores, aun con el rostro descolorido y una sonrisa que no se despega, aparece alguien, con preguntas, con sueños, con halagos, con esperanzas, que cuando se va, casi camina hacia atrás, por ir mirando mis mejillas, que aunque quisiesen estar rojas, jamás se evidenciarían.

Tantos colores, tantas voces, tantos abrazos, tantos besos, fueron tan intensos, que abrieron una partecita de mi mente, para entrar y dejar plasmado hacia un lado, lo que ya fue, que recordaré, pero nunca más reviviré. Ahora, después de tanta humedad en el piso y de tanto griterío en la almohada, puedo decir que: corazón duro, corazón que casi no existe, a mi… no me sirve.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Delirio nº2

Le vi de lejos,
rápidamente la sangre subió a mi cabeza
y sus ojos no se despegaron jamás
intensos y serenos.

Más tarde,
luego de paredes rayadas y canciones inventadas
de tres corazones rotos
aparecen nuevamente, en otro lugar
intensos y serenos.

Había que gritarse…
para poder escucharse.
Al oído, para entenderse.
Un par de bailes odiados, irónicos
y por supuesto
sus intensos y serenos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Hoy

  Se me pierden los ojos mientras avanzo. Envidio vagabundos que sonríen con sus perros, dándoles comida como si les sobrara, riendo de cómo la disfrutan, felices de ver a sus mascotas moviéndoles la cola.
Camino con los ojos arrugados, puesto que se sensibilizan demasiado ante la luz; con un libro entre las manos, ansiosa por seguir nuevamente, por continuar cuestionándome qué está pasando en él, quién es el poeta, quién es el jaguar y por sobre todo, quiénes son las imaginarias, un verdadero caos, un desafío que me han y me he planteado.

  Y se quedaron atrás las carcajadas infantiles que inevitablemente abundaron en mi boca en una serie de juegos, se quedaron las mejillas rojas por esa mirada verde intensa que se impregnaba en mi rostro, se quedaron las conversaciones en la escalera a cerca de desamores, se quedaron las rabias por ver sufrir y caer a quien no se merece, se quedaron las desesperanzas de lograr lo que más deseaba en tal momento, se quedaron las risas sarcásticas por sentirme tan odiada, casi amada. Se quedaron atrás, en los pasillos, las diversas emociones que se pueden vivir en un solo día, se quedaron atrás, lo que no he dicho y todo lo que no diré.

   Permítanme recordar y brindar, no por este día, sino por todos aquellos en donde temblaron los labios y cayeron los abrigos, cuando los cuatro ojos brillaban y casi no se miraban, mientras el tiempo se ponía las alas para presumir, y yo respiraba más lento para que se quedara. Los recuerdo, después de este día, que me hizo olvidar por un instante, lo que mañana volveré a recordar y a olvidar. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

No te quedes tan hipnotizado mirándola.

Luego de lanzar sus fotos al fuego, su celular contra la pared, maldiciones hacia su cama y gritos contra su madre, quedó escrito en el pie de la página de su nueva libreta: "No merezco ser amada, nunca lo he merecido. No me preguntes por qué."

viernes, 7 de septiembre de 2012

L' amour, hum hum, pas pour moi ♫


Quiero correr, escapar, irme, donde sea, esta vez con los zapatos bien puestos y una canción bien aprendida.

¿Te irías conmigo?.
Digo... para caminar acompañada en el silencio.

martes, 4 de septiembre de 2012

Delirio nº1

Señor de los espirales y ojos que someten
¡Malévolo!, fuente de tentación,
dedos con intención de hacer caer,
con mi espalda erizada de tanto hielo que se suicida.
Esa respiración que se levanta y juega con tanta piel,
¡Oh, señor...! si tan solo supiera en qué estás pensando,
tal vez en números, tal vez en sueños, tal vez en mí.
¡Malévolo!, que con su perfume recorre mis ojos;
y permanece, su corazón en mi cabeza,
retumbando, llamando, desconcentrando,
de un loca clase de historia,
que habla de tanto número que tengo en el cuerpo,
tanta biología dando vuelta.

                                                                         

(05/06/2012)

lunes, 3 de septiembre de 2012

Un poco patí


-Me dan pánico los trámites.
-Me obsesionan los skittles y la Coca-Cola.
-Me matan los huesos, los rizos y los lunares, más las miradas intensas.
-Me drogo con música.
-Me dan nervios el sonar de los dedos.
-Me gusta comerme el pan en círculos.
-Detesto que me tiren el pelo.
-Pienso que soy una persona cuerda en un mundo de locos.
-Me agrada leer en una plaza.
-Me gusta mirarle las manos a los hombres
-No me gusta la gente tonta.
-Me…. Me…Me… y etcéteras.

Demasiada información a cerca de mí, hay mucho más. Descúbreme. No sin antes lanzarme contra la pared, mínimo.   

domingo, 2 de septiembre de 2012


 Lo sé, lo depresivo que puede llegar a ser, el estar sentado en bancas antiguas, donde estuve y vuelvo a estar, donde estuvo y ya no está, donde me quedo, observando la nada, mientras me gritan “guachita rica” de los autos, como si me importara, como si les creyera, como si me bajaran la pierna derecha que está sobre la izquierda.
 Niños, niñas, gente que no me importa, unos que me miran, otros que yo miro, busco el labial rojo y me refuerzo el color, me muevo el cabello de la cara y miro la hora, es bueno cantar, aunque algunos se rían, yo canto al viento, aun cuando me golpea por hacerlo, sigo tarareando y se me olvida la letra, pero no importa, le invento.
  Es ilógico, estúpido, seguir con la lágrima siempre pegada en el ojo, impaciente por salir en el momento menos oportuno, y cuando cae, vuelve a su lugar de origen, es suficiente, demasiadas carcajadas sardónicas; está bien, es incondicional, lo tengo claro, pero ¿por qué?, si ni siquiera existe algo que le pueda poner condiciones, no existe nada, se perdió todo. Lo irrevocable debería volverse por fin anulable.
  Pero queda poco tiempo, para partir, para escapar, y haré lo posible por lograrlo, huir, no es cobardía, es sencillamente llegar a otro horizonte.

 Y espero que estés bien, que estés feliz, como no pudiste serlo conmigo, porque jamás podría desearte mal, ni siquiera odiándote, puesto que  así funciona la incondicionalidad. Espero que aprendas más de lo que no lograste, que alcances lo que fuiste incapaz de hacer. Que estés bien.

domingo, 26 de agosto de 2012

El Vals de medianoche

Danzaban bajo un foco que les alumbraba suavemente, haciendo una perfecta escena de sombras y luces que jamás dejaron verlo todo, sin embargo, los hacía parecer casi como uno solo, siendo dos amantes dejándose llevar por los movimientos que sus instintos les permitían hacer, una hermosa danza conectada, entre el hombre de los largos bigotes y la mujer de las piernas delgadas. Las sábanas nunca habían quedado tan desordenadas.

domingo, 19 de agosto de 2012

Ahora si, Basta.


Es demasiada la crueldad y me duele. Es como si quisiera matarme y en vez de dispararme, me hiciera cortes en los brazos, en las piernas y en cada parte del cuerpo, con el fin de esperar que sanen y luego volver hacer las mismas heridas, para sufrir, para morir más lento; haciéndolo a propósito, de la manera más evidente, sin impórtale mis ojos. Me lo advirtió, tantas veces, y cuando lo creí, lo negó hasta con lágrimas. La más hermosa contradicción. La más cruel mentira.

Pero encontré la razón perfecta para no regresar jamás.  
Se olvidó de mi existencia en cinco minutos.
Se acabaron los seis años que propuse.

Porque duele saber que el pecado fue en vano,
que cada sonrisa fue producto de una obra de teatro
la cual fue actuada por el actor más sobresaliente.
Que las sábanas debieron permanecer siempre lisas,
y las mejillas blancas y heladas.

Porque en diez segundos cambió el camino
en dos me desvanecí al otro lado del mundo
en cuatro me despojó
y en menos de cinco segundos se rió de mi.

Le invito a descomponerse en materia orgánica. 


sábado, 18 de agosto de 2012

Lo llamaremos el viernes de mala/buena suerte.

Escuché las palabras que hace más dos años quise escuchar, que ahora ya no tenían mayor relevancia, que incluso eran innecesarias, sin embargo, fueron tan transparentes, dichas con esos ojos tan sinceros, que sentí incluso una leve humedad en los míos, no de tristeza, sino de ternura. Porque nunca es tarde para pedir perdón, ni siquiera después de que todo haya cambiado. “Lo siento. Perdón por demorar tanto. Te quiero” no, no es tarde, aunque nada ya volverá a ser igual.

Perfecto, una sonrisa para el resto del día.

Entré a aquel lugar de las diversas emociones, no vi nada, nada más, nada más que un cuerpo que tanta veces tuve entre mis brazos. Quise correr, sin embargo, permanecí, acompañada de palabras que intentaron en todo momento hacerme sonreír, aquellas que ya habían creado una en el pedazo de día que ya había ocurrido. Sonaba la canción que en varias ocasiones fue para mi, se movían los rizos en donde muchas veces me enredé… era el final perfecto, luego de plasmarle los ojos que se enrojecían, debía sacar el arma y disparar justo donde correspondía, con un te amo resbalado de mis labios, sin embargo, levanté una mano, levanté la otra y las junté, como no creí que pudiese hacerlo, orgullosa de cada movimiento que hizo, sin que nada más existiese, sólo el camino de mi rostro al suyo. Me tiritaron los pies, los latidos se rebelaron, y los labios se cerraron. Esos gestos tan propios que en todo momento amé, esa mirada tan peculiar que siempre me erizaba los cabellos y esa sonrisa, oh, esa sonrisa que me cautivaba cada espacio de mi ser; me envolvieron, dejándome congelada, no pudiendo atinar a nada más que aplaudir.

     -   ¡Para de mirar hacia allá!, sigue el show.   
-         No estoy mirando… sólo a los niños que cantan.
-         Ya van cinco veces y sigo contando.
-         Y tú, para de mensajearte.
-         No estoy mensajeando…
-         No me pidas hacer algo, si tú, estando las mismas, no puedes dejar de hacer.
-         Lo decía por tu bien.
-         Yo también.

jueves, 16 de agosto de 2012

No. Pero yo si... desde que fuiste el lobo.


 A veces pienso que correr riesgos puede resultar satisfactorio, pero últimamente me ha resultado todo lo contrario. Fueron dos veces que di mi voto de confianza, la primera vez me sentí engañada, sin embargo, perdoné. La segunda vez me sentí nuevamente engañada, pero más que eso, idiota.Creí tanto, dudé muy poco, entregué demasiado y pensé casi nada. No puedo decir que me arrepiento de las cosas que hice, porque nada de ello fue mentira, siempre fui sincera, pero no sé si debí arriesgarme tanto para recibir más tarde un puñetazo en el pecho. Me acuerdo de aquellas palabras maternas que varias veces cayeron en mi, mientras yo cantaba cualquier cosa para no escucharlas, “la la la lá, la la la lá, voy a cantar, le tengo en un altar. No juego con fuego, él es el fuego mismo”. ¡UPS!, igual me quemé.

Jamás me importaron los repentinos cambios de ánimo, sí me preocupaban, quise hacer algo por ello, los detesté en su momento, pero los amaba de todas maneras, eso y todo lo que viniera de esa mente caótica, tanto y más que la mía. Fui capaz de aceptar todo y me siento bien por eso, simplemente no fui suficiente. Conocí la belleza en forma tangible, el excentricismo, el poder volar sin necesidad de tener alas, y ojos que no sabían lo que decían, ni lo que hacían, sencillamente se escondían en palabras que jamás fueron verificadas, sin saber lo que causaban. No existirán para mí manos más curiosas ni latidos más distorsionados, que temblaban, y me hacían temblar.

Perdí hace tanto el orgullo, si hasta se me escapó el corazón frío, no me queda más que una fotografía en blanco y negro dada vuelta y un constante recordatorio a mi mente de las ultimas palabras, las que fueron después de casi recorrerle el cuello, las que nunca pensé en oír, las que siempre recordaré. Después de tantos fatalities, canciones mal cantadas, avenidas… y listo, no puedo seguir.

¿Qué viene después? 


miércoles, 8 de agosto de 2012

Nunca me hagas caso al primer basta


Me duelen la espalda, las rodillas, el vientre y los ojos, con miedo, desilusión, decepción, confusión y desesperanza.

Basta.No puedo aceptar estar peinada, no quiero estar ordenada ni dejar de retorcerme, no quiero ya no lustrar mis zapatos, no quiero llegar temprano a mi casa ni tampoco que me dure tanto el tinte rojo de los labios. Sin embargo se me caen las piernas, y simultáneamente se me van las palmas a cubrir mi rostro, se me escapan miles de confusiones, que se van y se van, hasta morir en seco, se detienen mis pies, no tienen fuerza para correr, ni siquiera saben qué deben hacer. Me sostengo en colores dulces, un antojo de tiempos, lo tomo y lo dejo, nada es relevante, nada me cierra la boca ni me abre los ojos. Tomo el celular y lo dejo. Tomo un pañuelo y lo dejo. Tomo un recuerdo y lo extiendo, lo arrojo contra la cama y me lanzo sobre él, lo agarro con mis piernas y brazos para que no se me escape, pero es más fuerte y sigue creciendo, hasta alcanzar cada rincón de mi habitación. Porque cada esquina, cada grieta, cada pared, tiene historia y las flores de mis sábanas me las recuerdan, como la historia de las nueve y media que no podía ser antes, en donde entendí que semejante belleza no podía igualarse o mejorar a algo de la vida caótica, y que terminaba con una canción de Los Bunkers cantada en la cara. Y con ello, es inevitable sonreír y dejar de sonreír.

“Si no puedes convencerlos… confúndelos”. Y le dieron los argumentos, no se convenció, la confundieron y parece que ahora algo le convence. Pasaron más de 5 segundos, más de CINCO SEGUNDOS. Pero no sé cómo detestar, soy débil.

viernes, 3 de agosto de 2012

Quiero té, sin colorantes, y a ciento ochenta grados.


Y llegan a mí las escaleras recorridas por la pasión que se apoderaba de ellas, los pisos aplastados e impregnados de risas inmorales, las paredes que se conocían de memoria los huesos que le chocaban, y todos aquellos cómplices de mentiras, actos sigilosos, locuras y sonrisas disparatadas, cuando existíamos y vivíamos.   

Quiero levantarme y encontrarle sentido, levantarme y ver la realidad, levantarme y abrir bien los ojos, levantarme y saber que no está, levantarme sin tener que soñar que está, levantarme recordando, levantarme sin creer algo falso, levantarme, poder levantarme. Quiero poder cambiar algo, no tener que cambiarlo, aceptar que debo hacerlo, sin embargo no se me permita hacerlo. Quiero acostarme sin pensar, acostarme en otro lugar, no pensar en acostarme, acostarme y no recordar un lunar en la nuca, que me saquen las sábanas, que mejor me cambien hasta la cama, o la pieza, o la casa, o el planeta, sin embargo, quiero poder sonreír al acostarme y ver las frazadas tibias y revueltas. Quiero poder terminar de escribir esto. Quiero poder haber continuado lo único que quedó plasmado en el comienzo de la hoja: “Insertos en el bosque, el chico del rugido le miraba mientras la chica de los pantalones rojos le sonreía...”. Quiero verle feliz.


Pero me siguen llegando las escaleras, los pisos, las paredes, las avenidas, los caminos de tierra, e incluso los dos más dos igual a cinco.

Caigo
Caigo
Caigo
Oh, cayó.
- Lávese la cara
- No tiene sentido.

domingo, 15 de julio de 2012

Nada importa más


Siempre logras llenar los espacios vacíos que abundan tantas veces, con sólo tus ojos, con tan solo tu sonrisa, con tu simple presencia. Quitas con tu piel la sal de mi rostro, desenredando nudos que con mi fuerza no lograba desatar, prendiendo luces que habían dejado de brillar, desordenando una vez más mis rizos, los cuales esperaban ansiosos ser alterados.

“¡Mírame!... estamos solos, ¡sólo tú y yo!, ¡Gira!… ¡Gira! No hay nadie más”. Girar para flotar un rato, correr, correr, correr y gritar, con tus manos ya nada importa más, con tus labios ya nada existe más, contigo no soy más… que sólo yo.

Y hay nubes que nos tapan las estrellas, humo que nos nublan los ojos, frío que nos roba piel, sillones que nos empujan al piso, gente que nos quitan miradas, sonidos que se llevan nuestros besos, sin embargo, no existe algo que me despoje tanto latido, tanto sentimiento, tanto de tanto que tú me regalas.

(14/06/2012)

lunes, 11 de junio de 2012

Cerrar la boca y apretar la lengua


     Caras de total idiotez, con un mínimo de compasión, ojos llenos de desinterés y gritos ocultos ansiosos por salir; me enfurece, se me complementa, y caigo, y caigo, y caigo en miles de granos de café.

& me hace falta dormir más horas para no despertar.
& me hace falta llenar el espacio entre alfombra y cama para no caer.
& me hace falta droga en el hueso cuando no aguanto más.
& me hacen falta segundos para no gruñir.
& me hace falta almohada seca para no resfriarme.
& me hace falta menos silencio
& me hace falta, cuando la garganta se apreta.
& me haces falta, cuando me falta tanto.

Caminé en tanto frío, sin notar nada más que una luz verde y otra roja, buscando cualquier cosa que me ayude a sacarme las nubes de la cara, sin rumbo, simplemente derecho. No hay nada, ni nadie, sólo un par “where is my mind” y “tinta de tus lagrimas”, tal vez para seguir tropezando por no mirar el piso, tal vez para seguir jugando a quitarle mi cabello al viento, tal vez para seguir pensándote, tal vez para necesitar, tal vez para encontrar, tal vez para no llamar la atención, tal vez para ignorar que necesitaba algo/alguien que me imitara los pies.

Pero ahora, no queda más que un cuaderno, que me burla, y me llama. No le da ni vergüenza hacerme sufrir. 

jueves, 24 de mayo de 2012

Ojos Rojos


El sol se cae y el frío se vuelve curioso, jugando con el viento pasan entre medio de mis brazos sin notar nunca lo que  provocan, la luz se apaga y otras se encienden, en medio de paranoias y risas malvadas.

Más tarde comienzan los juegos, las danzas armonizadas y sonrisas deseadas, un sillón que suspira y unas tablas que despiertan de tanto silencio. Quedan de lado los libros, se caen y desaparecen. Quedan de lado las fotografías, plazas, cafés y calles atormentadas, nada importa más, sólo mejillas ruborizadas.

Par de locos enamorados, que se quieren tanto y se sienten tanto. Y  los ojos, se les ponen rojos, de mucho volar, de mucha piel que se llevan, de mucho cabello que se enreda. Se me ponen rojos, cuando el frío se cansa de jugar y siento huesos, cubiertos, que me roban las manos.

Su ternura, mi ternura, la que me causa sostener su cuello y quitarle los gestos, llevármelos, con sabor a tenerte, con olor a feliz. Y si de poesías se trata, son miles, las que hacemos y nadie comprende, las que sólo me importa que tú continúes; palabras, que nos despojamos de las bocas, para que no interrumpan, cuando no se necesitan, mientras las ampolletas gritan de susto, de miedo, de tanto peligro dando vuelta..

Y los ojos se ponen rojos… se ríen, y se vuelven a cerrar.

lunes, 7 de mayo de 2012

Si tan sólo las cortinas leyeran mis ojos.

   Desorden, música que llega a mis venas, un cuaderno y un lápiz, con tanto que decir, de todo lo que pasa, de todo lo que me corroe, de todo, incluso todo de ti, pero no saber por donde empezar o cómo terminar, ni siquiera saber encontrarle sentido, tal vez lo tenga, sin embargo no sé, nada, ni entiendo, ni intento entender, porque incluso ahora escribo de lo que llega a la mente, que no comprendo por qué llega esto, si no pienso, no, eso no, no razono, incluso no sé lo que estoy diciendo, sólo muevo el lápiz; en mi cabeza, en mi mente, y ahora si que pienso, aunque lo haga o no, siempre estás tú.

   Quiero escribir, pero tú, pensar y tú, hacer algo tú, y sigues, permaneces ocupando cada espacio de mi habitación, mientras las luces se vuelven amarillas y los vacíos totalmente ignorados.

   Sonreías y las manos se volvían títeres, las palabras sonaban, los cafés se enfriaban y las bocas se abrían, mientras los ojos transmitían, y los míos, los míos te seguían, buscando a sus amantes, a quienes tanto deseaba sentir.

   Y no querer soltarlo, no, aunque sea a distancia, basta con observar ese brillo, basta con tenerlo, tenerte, con un juego de dedos, que se conocen tanto, que se necesitan, se extrañan y se quieren tanto, y que hasta cuando se separan, para buscar más y conocer más, siempre se vuelven a encontrar, calzando perfectamente, tal como yo enredándome, jugando, contigo.

   Desapareces, y las paredes te buscan, los suelos te llaman y yo, me llamo Pared Suelo. 


sábado, 7 de abril de 2012

Hola, no comprendo.

La duda me corroe, te mando a la mierda, pero no puedo.
Te caíste del pedestal, te pisé como a un bicho.
Lágrimas decepcionadas, con sabor a te quiero.
Palabras maternales que confunden.
Pensar en si correr o no a las 1 a.m.
Cabellos despeinados, labios pálidos y ojos bien abiertos.


Histeria de momento, tristeza de momento. Dudas, preguntas, confusiones... en todo momento.
-¿Correr el riesgo? - No, me da miedo.
-¿Correr el riesgo? - Si, si quiero.
-¿Estás segura?     - Completamente segura.
-...                      - Me arriesgué y perdí.


Saco conclusiones, pienso que lo sé todo y luego que no sé nada. Me siento poco y luego mucho.


Estuve a punto, a punto de correr. 
Estoy a punto, a punto de correr.
Es una locura, una necesaria. 
Pero tengo miedo, miedo de arriesgarme.
Explicación, eso hace falta.


La duda me corroe, te mando a la mierda, pero no puedo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Merezco ser real

Un día de aquellos, donde el sol era lluvia y el día era noche, un artista, cuyo cabello dorado permanecía siempre desordenado y su barba nunca diferente, desidió pintar una sonrisa, la más bella que en su vida había hecho, la más elaborada, la que luego de 20 miradas al espejo, 50 busquedas en revistas y muchos pensamientos, logró realizar. El pintor, orgulloso de su obra, quiso presumirla a todos, a quien fuese que se le acercara, mostrarla al mundo entero.

Mientras tanto, la bellisima obra tenía un deseo, sin embargo, no sabía como lograrlo, titubeó un poco, pero encontró una posible solución, la cual era pedirselo directamente a su creador, pues no perdía nada en intentarlo. Por lo tanto, esperó unos instantes y por fín se animó a hacerlo.
- Creador... tengo una petición hacia usted.
-(con un poco de temor) Si, dime.
- Señor, quiero ser real, lo he visto en otros artistas.
- ¿Qué?, eso no es posible.
- Pero creador, si lo es, yo he visto.
- No, tampoco quiero intentarlo, estás bien así.
-(La sonrisa no quiso darse por vencida) ¡ya sé!, Señor... le tengo una propuesta, le daré 5 razones por las que debo ser real y si logro convenserlo usted accederá a mi petición, por el contrario, me quedaré así para siempre.
- (dudó un poco, no obstante, la encontró una propuesta interesante) Ok, acepto, tienes hasta el martes, 14:00 horas.

Ahora bien, ya era Viernes, por esta razón, la sonrisa debía apurarse, buscar pronto las razones para poder cumplir su tan anhelado deseo, aunque aún no sabía por donde comenzar, ni siquiera tenía una idea de dónde buscarlas.
Más tarde, el artista salió a presumir su obra más todavía, entonces, la sonrisa encontró que era el momento perfecto para buscar, observar, pensar, planear y concluir. Curioseando y analizando, a la bella obra se le empezaron a ocurrir ideas, por lo tanto, las elaboraba e iba creando las 5 razones.

Pasados los días, llegó el Martes,14:10 horas, el artista se acercó a su obra:
- Es hora, ¿Tienes las 5 razones?
- (la sonrisa se sentía un tanto temerosa, debía salir perfecto) si, estoy lista.

  Razón nº1: Todo el mundo tiene derecho a sonreír, por eso debo ser real, si sonríes tendrás un aspecto amable, por lo tanto, las personas se sentirán más tranquilas al acercarte a tí, entregando un buen ambiente a los que te rodean.

 Razón nº2: No es que sea egocentrica, pero he visto como las personas se vuelven hermosas cada vez que una de nosotras aparece en sus rostros.

 Razón nº3: Te hace sentir bien, sólo intentalo, aunque estés pasando un mal momento, si te esfuerzas un poquito lo lograrás, sacando ese entusiasmo interior. Además de que puede durar mucho rato su efecto.

Razón nº4: Es contagiosa, no sólo serás feliz tú, sino que probablemente harás feliz a más de una persona.

Razón nº5: Es gratis, es única, es tuya. No es dificil, sólo necesitas un mínimo esfuerzo, cambiará totalmente tu forma de ver la vida.

 Creador, le podría dar más razones, pero espero que sea usted quién las encuentre, y para poder lograrlo, sólo debo ser real, no pintada, no maquillada en su rostro, verá que el efecto que logrará es muy diferente al que cree haber alcanzado. No sea más un pintor de sonrisas falsas, sea el creador de sólo una... una verdadera.

El artista sólo atinó a sonreir... 

jueves, 16 de febrero de 2012

Siempre lo supe

Cada día, cada momento, cada espacio, cada segundo... que sea posible, agregando algún lugar, objeto, animal, persona, sonrisa, mirada, que me pareciese peculiar, permanecía yo tratando de congelar lo que me llamase la atención, de atesorar lo que sentía de alguna forma especial.

Personas... distintos rostros, voces, miradas, sonrisas, estaturas, etc. Cientos y cientos, sin embargo, sólo uno que para mi, resaltó entre los demás. Caminaba, se reía, conversaba, pero nunca hacia a mi, yo sencillamente lo observaba desde lejos, sus movimientos y gestos, cada cosa que fuese de él, y que llamara mi atención de una forma impresionante. 

- Hola
- Hola... (¿por qué se me acercaría?)
- ¿Es tuya?
- Si..
- ¡oh!, es increíble
- Gracias.
- ¿me la prestas?
- (temía que se viera él mismo) si, pero en otro momento, ahora debo irme.

  Sin conocerlo, sin tener conocimiento de su persona, y de cómo es realmente, yo sentía y sabía que él era distinto, único, sencillamente perfecto. 
 En un par de días, mi computador se saturó de fotografías de él, todas fueron tomadas mientras no se daba cuenta, excepto una... la cual fue sacada mientras preguntaba mi nombre, y por no saber cómo reaccionar, sólo accedí a fotografiarlo. 

Cuadernos desordenados, lápices esparcidos, papeles por doquier, caras largas, mochilas nerviosas, un bigote desesperado, manos ansiosas y oidos impacientes; ¡timbre!, unos corren, otros rien, algunos se abrazan, sin embargo otros se alejan, yo... caminando, con mi mochila a la espalda, mi uniforme un poco desodernado y mi cámara recién colgada al cuello, puesto que me inquietaba la idea de que afuera podría encontrar algo interesante para retratar. LLegué a la salida, me detuve, puse el ojo en el visor, busqué y... encontré algo realmente hermoso, una mirada, aquella que desde el principio me cautivó... no atiné a nada más que correr y besar esos labios que de hace días no había podido sentir.